Cuando el problema eres tú (y no la web)

Cuando algo falla en WordPress, casi siempre puede ser debido al desarrollo, el hosting o los plugins. Sin embargo, hay un factor que a menudo se pasa por alto y que tiene un impacto directo en el funcionamiento diario de la web: la forma en la que se administra.

El panel de administración de WordPress no es una herramienta aislada. Cada acción que realizas (cargar listados, editar contenido, instalar plugins o trabajar en paralelo con otros usuarios) consume recursos. Y en muchos casos, el propio administrador puede convertirse, sin saberlo, en el principal responsable de que la web funcione mal.

Que quieras hacer las cosas de forma rápida no es administrar bien, muchos administradores abren todo a la vez, aumentan listados o instalan plugins para ganar tiempo y en realidad lo que hacen es degradar el rendimiento.

Hechos que identifican a un administrador con malas prácticas.

El panel de administración de WordPress es como otra web distinta: tiene sus propias páginas, consultas, scripts y cargas. Y como cualquier web, puede volverse lento si se gestiona mal.

Hay varias acciones que pueden señalarte como culpable o responsable de que la web sufra en su rendimiento, puede que alguna de estas malas prácticas no afecte directamente ni sea la que ocasione que tu web vaya como una tortuga pero si que es muy probable que ayude a que eso ocurra.

Abrir múltiples ventanas

Uno de los errores más comunes es trabajar con múltiples pestañas del panel de WordPress abiertas al mismo tiempo. Cada pestaña mantiene sesiones activas, ejecuta consultas a la base de datos y carga scripts del backend.

Editar entradas, revisar pedidos, gestionar usuarios y ajustar plugins en varias ventanas simultáneamente multiplica la carga innecesaria, especialmente en webs medianas o grandes. El resultado suele ser un panel lento o bloqueos ocasionales en el hosting si lo interpreta como un posible ataque.

Menos pestañas abiertas implica menos estrés para el sistema y recursos que quedan libres para otros usos como atender las visitas de tus usuarios.

Probar plugins

Instalar plugins “para ver qué tal funcionan” en la web en producción es una práctica peligrosa desde el punto de vista del rendimiento. Cada plugin añade código, consultas y procesos, incluso aunque se use durante unos minutos.

Si quieres verlo por tí mismo haz una prueba, visita plugintests.com, busca el plugin del repositorio que quieras y fíjate en los datos que ofrece, verás entre otras cosas sus tiempos de carga (que se suman a los actuales), uso de memoria y posibles errores.

essential addons test

Al final también podrás comprobar si añade opciones a tu base de datos, en la mayoría de los casos aunque elimines el plugin que estés probando va a dejar su rastro en la base de datos: tablas, opciones autocargadas, datos… Todo esto incrementa el peso y las consultas, puede parecer algo sin importancia pero esos milisegundos van sumando con cada plugin probado y a la larga pueden convertirse en un problema.

Lo correcto es probar siempre en un entorno de staging, es muy posible que tu hosting tenga herramientas para clonar tu web o siempre puedes hacer uso de plugins como WP Staging o WPVivid donde puedas evaluar si ese plugin te interesa, además de su compatibilidad y consumo de recursos sin afectar al sitio real. Tu web no es un laboratorio, y cada vez que instales algo en producción dejará huella así que piénsalo antes de hacerlo.

Plugins instalados pero sin eliminar

Otro problema habitual es dejar plugins instalados o simplemente desactivados “por si acaso”. Aunque estén desactivados, muchos plugins dejan tablas, opciones en la base de datos, cron jobs o archivos cargados que afectan al backend.

En este caso solo deberías dejarlos inactivos siempre y cuando sean plugins que utilices con cierta frecuencia y no los necesites en un periodo corto de tiempo.

Mantener una instalación limpia es clave: Si un plugin no se usa o ya cumplió su función, se elimina.

Una acumulación de plugins “fantasma” suele ser una de las causas silenciosas de un WordPress pesado y difícil de administrar.

Listados excesivos por página

WordPress permite configurar cuántos elementos se muestran en cada listado: entradas, productos, pedidos, usuarios, comentarios… Aumentar estos valores para “verlo todo de un vistazo” tiene un coste muy alto.

Cargar cientos de elementos en una sola pantalla dispara las consultas a la base de datos y ralentiza enormemente el panel. Es mucho más eficiente trabajar con paginación y filtros que forzar listados masivos.

A continuación te muestro un ejemplo real de un cliente que hacía uso de esta técnica en pedidos y productos y tenía problemas constantemente con la lentitud de su panel de administración, incluso en algunos momentos la web tenía caídas. No era consciente de que gran parte de culpa de que esto ocurriera era suya.

Tanto en pedidos como en productos estaba cargando 999 elementos, su explicación es porque los editaba en masa y le resultaba más cómodo tener mucha cantidad de un solo vistazo.

La «broma» le costaba mas de 5 mil consultas en pedidos y más de 6 mil en productos.

Si a esto le unimos otros factores que ya hemos nombrado como abrir varias ventanas o tener picos de tráfico altos en momentos puntuales o que coincidan cuando está editando imagina lo que puede ocurrir.

Varios administradores trabajando a la vez

Cuando varios administradores están modificando la web simultáneamente, el impacto en el rendimiento se multiplica.

Cada edición activa procesos en segundo plano: guardados automáticos, revisiones, comprobaciones de estado y tareas en segundo plano… Cuantas más acciones se solapan, mayor es la carga acumulada.

Esto es especialmente crítico en tiendas online o webs con muchos plugins activos. Coordinar tareas y evitar trabajar todos a la vez en el backend mejora notablemente la estabilidad.

Dependencia a plugins externos mal mantenidos

Por último, otro de los mayores lastres para el rendimiento del backend son los plugins de terceros desarrollados por empresas externas y con actualizaciones poco frecuentes y que en la mayoría de los casos no están en el repositorio oficial.

Estos plugins suelen:

  • Cargar scripts innecesarios en todo el panel
  • Ejecutar consultas poco optimizadas
  • No adaptarse bien a nuevas versiones de WordPress o PHP

La dependencia excesiva de este tipo de plugins acaba penalizando directamente la velocidad y la fiabilidad de la administración.

Sé parte de la solución y no del problema

Es importante decirlo claramente: muchas veces el propio administrador es responsable directo del mal funcionamiento de la web. Sin saberlo, puede provocar lentitud, errores o bloqueos y acabar culpando a WordPress, al hosting o a “la web” y tomar decisiones que no corresponden como cambiar de hosting o aumentar recursos, esto solo es poner una tirita a una herida que no deja de sangrar.

Cómo trabajas, qué instalas, cuándo pruebas cambios o cuántas acciones realizas a la vez, tienen un impacto directo en el rendimiento y la estabilidad de la web. Asumir este papel es fundamental y conviene preguntarse si los hábitos de administración están ayudando o perjudicando.

Administrar correctamente WordPress también es una cuestión de sentido común y no consiste solo en reaccionar cuando algo falla, sino en evitar que los problemas aparezcan.